5mentarios: La debacle de un “Tigre”

0

Por Don Bambi

Para todos los enfermos que viven, gozan y sufren "panbol" hasta en días festivos y esperan que esta columna hable de la derrota de los "Títeres" en la final de la Liga Mx, brínquense hasta donde dice: "5. ¿Pa qué gano, si al cabo me dan lo que quiero?".

Mientras tanto, repasemos otro tipo de debacle, de derrota, y que de seguir en ese tenor, podría convertirse en tragedia.

Hablemos de...

1. Las ojeras de Tiger Woods

El rostro del niño prodigio del golf siempre estuvo radiante, lozano, lleno de luz. Impacable ante la fotografía deportiva y convincente para las diferentes marcas de publicidad que generaban millones de dólares en ventas tan sólo por patrocinar a una de las personalidades más exitosas que ha conocido el deporte mundial.

Sin embargo, el paso de los años se ha coludido con las malas decisiones que el ex número uno del golf ha tomado en los últimos años con respecto a su vida personal, la cual invariablemente se ha reflejado en pobres resultados en este deporte.

Las bolsas y ojeras que atacan su cara alrededor de sus ojos no es otra cosa sino el reflejo de los escándalos que protagonizó ya hace menos de una década, donde estrelló alguno de sus lujosos autos en 2009, ataviado por un escándalo de infidelidad que le costó el divorcio de su esposa, la modelo sueca Elin Nordegren.

2. Un golfista dominante

Con apenas 2 años de edad, Tiger Woods cautivó al mundo por su gran habilidad para jugar este deporte a tan corta edad.

Su niñez y juventud la pasó en campos de golf, conquistando títulos a nivel amateur, hasta que en 1996 saltó al profesionalismo, ganando un par de títulos en ese año.

Pero en 1997 tocó la gloria al convertirse en el golfista más joven en ganar de manera categórica el Masters de Augusta.

Aunque tuvieron que pasar otros dos años para que volviera a ganar un major, la imagen de Woods captaba las portadas de las revistas más importantes del jet-set y el deporte, quien para entonces ya era considerado una celebridad con una fortuna que alcanzaba ganancias superiores a los 80 millones de dólares por año.

3. Un reinado de 11 años

Eldrick Tiger Woods distribuyó sus 14 majors (está a 4 del mejor de todos los tiempos, Jack Nicklaus) en un periodo de abundancia que abarcó de 1997 a 2008.

Sólo la muerte de su padre le provocó no pasar el corte por primera vez en el Abierto de Estados Unidos en la edición del 2006.

Sin embargo, dos años antes contrajo matrimonio con Nordegren en Barbados.

Woods parecía vivir una vida plena y feliz en todos los ámbitos de la vida, pero...

2. No todo lo que brilla es oro

A finales de 2009, Tiger Woods tuvo su primer contacto con policías, al impactar su vehículo de lujo, luego de tener una acalorada discusión con su esposa, debido a una relación extramarital que le ha costado rendir como el atleta exitoso que solía ser.

Dos meses después del incidente, Woods decide aparecer en una conferencia de prensa donde confiesa su infidelidad y pide perdón a su familia, amistades, compañeros de profesión y patrocinadores.

Para ese entonces, se consideraba que "El Tigre" del golf había amasado una fortuna calculada en mil millones de dólares, la cual pronto empezó a verse mermada por la indemnización que tuvo que pagar a su esposa por el divorcio, asi como por el abandono de sus sponsors por obvias razones.

Desde entonces, Woods no ha vuelto a ganar un torneo importante del golf. Incluso, estuvo un año fuera de los campos, debido a complicaciones que tuvo en la espalda, sometiéndose a una cirugía en este año, de la cual dijo apenas hace unos días sentirse de maravilla para volver a la competencia y empezar a amenazar la marca de Nicklaus.

Sin embargo, este "tigre" parece estar en un tobogán que lo está conduciendo hacia miserables caminos que sólo perjudican su imagen y reflejan el deterioro que ha sufrido el que alguna vez fue considerado uno de las personalidades más exitosas en la historia del deporte a nivel mundial.

Su más reciente desliz, haber sido arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas por la policía de Florida. La historia parece no tener fin y amenaza con un final no muy feliz.

Que los dioses del golf le otorguen el perdón y pronto pueda recuperar sus habilidades, al menos las suficientes para alcanzar a vivir el resto de su vida fuera de los titulares de nota roja.

5. ¿Pa qué gano, si al cabo me dan lo que quiero?

Dicen que querer es poder. Pero a veces hay que saber qué es lo que se quiere. Y en esta final de la Liga Mx, quedó claro que los Tigres de la UANL querían todo, menos el título.

Querían seguir siendo apapachados por una de las aficiones más nobles del deporte en México.

Querían seguir cobrando miles de dólares por presentarse cada semana en un campo de futbol para que el derroche económico por una afición sin exigencias permaneciera en una ciudad en lo que los resultados deportivos no importan tanto como en otro lado.

Querían seguir siendo los ídolos de pequeños y grandes, seguir siendo endiosados por turbas de fanáticos que solamente alcanzan a cuestionar y culpar a un arbitraje que "les robó" un título. Y a lo mejor tienen razón... Pero yo se las compro el día que empiecen a exigir a directiva, cuerpo técnico y jugadores, tal como lo hacen de manera rabiosa ante los señores silbantes. Ese día, entonces, veremos un equipo grande... el cual no dudo que están en camino de lograr.

En Dios confio para llegar a ver con vida ese momento...

tiger woods

About author

No comments