José Mourinho… última llamada

0
Image

Por Carlos Tamayo / @zetamayo

El 27 de mayo del 2016 quedará marcado en la memoria del futbol internacional, ya que podría significar el principio del fin de una de sus figuras más controvertidas dirigiendo desde el banquillo.

José Mário dos Santos Mourinho Félix, conocido deportivamente como José Mourinho, firmó un contrato que lo vincula con el Manchester United de la Liga Premier de Inglaterra por los próximos tres años valuado en 15 millones de libras.

Se trata de una relación que llega en el peor momento para ambos. El otrora calificado como el "mejor entrenador del mundo" llega a la institución de los Diablos Rojos urgido de recuperar sus prestigio tras una desastrosa segunda etapa con el Chelsea londinense donde pasó de ganar la Liga Premier (2014-2015) a terminar de forma anticipada su relación laboral con el club, acumulando 9 derrotas en 16 partidos jugados de la pasada temporada, sustituido cuando su equipo estaba en la posición 16, eliminado en Octavos de Final de la Champions League por el PSG francés.

Un técnico fuera del molde, así podría describírsele al nacido en Setúbal, Portugal, quien por azar del destino paso de traductor de estrategas a creador de un concepto ganador que le dejó a las puertas del nirvana futbolístico en los primeros años del siglo XXI.

Mourinho acaparó los reflectores del futbol mundial en el 2004, cuando hizo del Oporto campeón de la Europa League con una metodología de juego que combinaba aspectos de la vieja escuela italiana de la defensa del arco, ofreciendo variantes tácticas que permitían explotar las mejores características de sus jugadores.

El "Método Mourinho" rápidamente se esparció por Europa, llegando la voz a equipos que de inmediato pretendieron al disruptivo portugués, encontrando en el Chelsea su nuevo hogar, desde donde se fijó la meta de competir e incluso opacar el destello de estrategas de la altura de Arsene Wegner (Arsenal) y Sir Alex Ferguson (Manchester United).

“El éxito de un entrenador esencialmente depende de trabajar más sobre la persona que sobre el deportista. La gestión del aspecto humano por encima de las tácticas o del trabajo físico", externó Mourinho en sus primeros días de su aventura inglesa y los resultados comenzaron a llegar, al igual que un aumento de su fama.

En apenas tres años con Chelsea acumuló dos Ligas, dos Copas de la Liga, una Copa de Inglaterra y una Supercopa de Inglaterra. Sin embargo creció su deseo de obtener el máximo título europeo: la Champions League.

Con una fuerte suma de dinero, la promesa de armar el equipo a su gusto y el hambre de Champions de los nerazzurro, Mourinho llego a la capital de la moda para crear un equipo rocoso, difícil de digerir por la tribuna pero altamente efectivo en el campo de juego.

Los resultados sostuvieron al portugués, que se sublimó gracias a un trabajo impecable de sus pupilos en aquella semifinal de la Champions donde secaron a la mejor versión del Barcelona y su fulgurante estrella Leo Messi, para luego dar cuenta de la maquinaria alemana del Bayern Múnich, dando al Inter de Milán su primer Champions de los últimos 45 años en una final donde prescindió de jugadores nacidos en el país de la bota.

El triunfo ante el Barsa puso el nombre de Mourinho en la mesa de Florentino Pérez, quien lo ofreció como la carta fuerte para que Real Madrid diera el salto de calidad sobre los azulgranas para agenciarse la décima Champions, perseguida como una obsesión por la entidad merengue desde que Zinedine Zidane les otorgó el privilegio de ganar la novena madridista.

En 2010 se oficializa en fichaje de Mou con el club más poderoso del mundo, con un plantel que incluía a jugadores de la talla de Cristiano Ronaldo, Xavi Alonso, Karim Benzema, y estandartes del madridismo como Iker Casillas, Guti, Sergio Ramos y Raúl González.

El Método Mourinho tuvo un buen recibimiento durante su primer temporada con los blancos, en la que se quedaron a un paso de ganar la Liga, misma que obtuvieron un año después en una campaña en la que obtuvieron 32 victorias en 38 partidos.

Pero la Champions League fue la gran cuenta pendiente del portugués con la entidad madridista. En la 2010-2011 fue el Barcelona de Guardiola quien asestó el primer golpe a la ilusión de la décima eliminándolo en Semifinales.

Un año después la bestia negra llegó bajo el nombre del Bayern Múnich, en una serie en la que ambos equipos se fueron hasta la definición desde los once pasos, quedando el amargo recuerdo para los fanáticos madridistas que comenzaron a desconfiar del toque de Rey Midas de su timonel.

La gota que derramó el vaso llego en la temporada 2012-2013, cuando el Borussia Dortmund, un enemigo inusual y con jóvenes que apenas adquirían valor en el mercado europeo le pasó por encima a la última versión que habría de dirigir Mourinho con el Madrid, “No estoy satisfecho con lo que he hecho con el Real Madrid en la Champions. Mi cultura no es estar satisfecho con los casis. En absoluto”, expresó Mourinho como anticipo de su salida de la institución blanca.

Consciente de la baja en sus bonos por no acuñar la décima, Mourinho busco refugio en un viejo amigo y fue así como en el 2013 fue presentado como entrenador del Chelsea londinense, equipo con el cual pretendía recuperar su prestigio y sacarse la espina en el máximo torneo de clubes a nivel mundial.

En la temporada 2014-2015 el Chelsea se coronó en Inglaterra, pero dejó un amargo sabor de boca en su campaña europea siendo eliminado en Octavos de Final por el PSG francés. Un año después la historia se repite con el mismo rival en la misma instancia, lo que generó la partida de Mourinho entre fuerte críticas respecto al desgaste de su relación con jugadores, directivos, prensa y el escándalo que protagonizó con la doctora del plantel.

En marzo del 2016 el diario El País dio a conocer un preacuerdo entre Jose Mourinho y el Manchester United valuado en 15 millones de libras, a manera de compromiso entre ambas partes para que el portugués asumiera la dirección técnica de los Diablos Rojos a partir de la próxima temporada.

La noticia no fue para nada sorpresiva a los ojos del holandés Louis van Gaal, quien para ese momento tenía al Manchester United lejos de la posibilidad de alzarse con el campeonato y, peor aún, de ingresar a competiciones europeas.

Y es que la historia del Manchester United "después de Ferguson" ha sido la de un equipo en pleno declive. Desde el 2013 a la fecha solo ha ganado una FA Cup, además de finalizar en las posiciones 4 y 5 en las últimas dos temporadas de la Liga Premier, puestos que están muy lejos de estándar que manejó Sir Alex en la última década al frente del plantel.

La unión entre Manchester United y Jose Mourinho es el pacto entre dos desesperados dispuestos a experimentar cualquier posible solución para recuperar las glorias perdidas entre la soberbia, malas decisiones, pero sobretodo entre un deporte que evoluciona de la mano de nuevas escuelas futbolísticas.

Y es ahí donde estará fincado el principal reto de Mourinho, quien deberá  demostrar que su método es capaz de evolucionar para llevar a un grande de Europa a posiciones que por historia le pertenecen. De lo contrario podríamos estar ante la próxima extinción de una de las figuras prominentes de la dirección técnica a nivel de clubes, ya que para Mourinho no hay otro grande en el horizonte dispuesto a apostar a su método, si este no ofrece resultados en el corto plazo con los Diablos Rojos.

About author

No comments